La International Coach Federation (ICF), de la que soy miembro y ostento la acreditación ACC, el coaching profesional consiste en:

“una relación profesional continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante el proceso de coaching, el cliente profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.”

Para que un proceso de coaching sea eficaz el coachee (el cliente) tiene que desear cambiar la manera de hacer ciertas cosas que le están bloqueando o que no le están dando los resultados esperados.

Si te encuentras en alguna de las situaciones de abajo, el coaching es una opción que te permitirá tomar decisiones pendientes o dar el siguiente paso:

  • Estoy afrontando nuevos retos
  • Me incomodan los cambios
  • Quiero darle un giro a mi carrera profesional
  • Me cuesta confiar en los demás
  • Estoy buscando un sentido a mi vida
  • Quiero conocerme mejor
  • Me cuesta tomar decisiones

El coaching ofrece numerosas ventajas, entre las que cabe destacar:

  • ganar autoconfianza
  • tener una visión más clara y acorde con tus propios valores
  • dar ese paso adelante que tanto te cuesta
  • aprender a convivir en armonía
  • sacar lo mejor de tí mismo

En un proceso de coaching el cliente plantea su propio reto u objetivo que pretende conseguir.  El papel del coach es el de un “acompañante” cuya misión es cuestionar aquellas creencias que le están cerrando posibilidades al cliente, y mostrarle los recursos que ya tiene (y de los que no es necesariamente consciente) y que le permitirán acercarse a su objetivo.

Un proceso de coaching consiste en lo siguiente:

Confidencialidad

Todo lo que se dice en una sesión de coaching es CONFIDENCIAL.  Los coaches firmamos un código deontológico elaborado por la International Coach Federation en el que nos comprometemos a garantizar la confidencialidad absoluta de la información que nos confía el coachee (cliente).

Extensión

La extensión de un proceso de coaching puede variar.  Suele moverse entre 4 y 10 sesiones, en función del objetivo marcado por el cliente, de su ritmo de aprendizaje, y del momento en el que se encuentra cuando está haciendo el proceso de coaching.  Por lo general, la extensión es de unas 4 ó 6 sesiones.

Duración

La duración normal de una sesión de coaching es de entre 60 y 90 minutos.  En algunos casos puede llegar a durar unas 2 horas.  Normalmente se hace una sesión por semana o una sesión cada 10 días, dependiendo de la naturaleza del tema a tratar.  No obstante, como cada coachee tiene su tempo y ritmo de aprendizaje, la frecuencia de las sesiones la marca él/ella.

Formato

Las sesiones de coaching generalmente son presenciales, de tú a tú.  Para la comodidad del cliente, estas sesiones suelen transcurrir en un lugar elegido por el cliente.